“” La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.”"

Marzo 5, 2008

Manisfiesto: “mujeres ante el aborto” a favor de la vida

Archivado en: Mujeres_políticas, Prensa, Solidariostotal, maternidad y embarazo, noticias — hojiblanca @ 4:06 am

Febrero 25, 2008

Por la Libertad

Archivado en: Prensa, Solidariostotal — hojiblanca @ 8:18 am

Demandan libertad de médico pro-vida y demás presos políticos cubanos

LA HABANA, 23 Feb. 08 / 06:48 pm (ACI).- La Fundación Lawton de Derechos Humanos demandó la liberación del médico pro-vida Oscar Elías Biscet –que cumple una condena a 25 años de cárcel- y todos los prisioneros de conciencia con ocasión de la visita del Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, a la isla.

“Demandamos la libertad inmediata del Dr. Oscar Elías Biscet y todos los prisioneros políticos cubanos, para que sus actividades pacificas a favor de los derechos humanos puedan continuar junto con su batalla por la justicia en Cuba”, indica la Fundación.

Asimismo, pide “a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, la prensa internacional, organizaciones de derechos humanos, organizaciones por la salud y dignatarios de naciones democráticas que denuncien su injusta encarcelación y las acusaciones criminales en su contra, ante el gobierno cubano, ya que su único crimen ha sido honrar la Declaración Universal por los Derechos Humanos en su propio país”.

El Doctor Biscet

Oscar Elías Biscet, nacido en La Habana en 1961, ejerció la medicina en el hospital Hijas de Galicia hasta 1998, cuando fue despedido por denunciar la masacre del aborto legal en Cuba. Después de recibir una golpiza por agentes de la Seguridad del Estado, le prohibieron ejercer de nuevo la medicina.

Un año antes, el médico católico había creado la Fundación Lawton de Derechos Humanos junto a otros activistas en defensa de la vida y contra el aborto, la eutanasia y la pena de muerte.

Según su esposa, Elsa Morejón, Biscet recibió una gran inspiración con “la visita a Cuba de Juan Pablo II. A partir de las misas que se dieron, y de las predicaciones que se hicieron en las plazas de Cuba sobre el derecho a la vida”.

Biscet pasó tres años en prisión y fue liberado a fines del año 2002. Regresó a su casa y un mes después, cuando se preparaba para reunirse con una delegación de activistas de derechos humanos de Matanzas, la policía secreta lo detuvo junto a varios delegados. Fue acusado de actividades peligrosas y sentenciado a 25 años de cárcel, que cumple en una prisión de Pinar del Río.

Actualmente, pasa sus días en una celda de máxima seguridad, no puede tener ni una Biblia y su salud está muy deteriorada.

Octubre 21, 2007

Una história silenciada

Archivado en: Solidariostotal, algunascosas — hojiblanca @ 9:10 pm

 

IRENA SENDER LA MADRE DE LOS NIÑOS DEL HOLOCAUSTO

 

Mientras la figura de Oscar Schindler era aclamada por medio mundo gracias

a Steven Spielberg que se inspiró en él para hacer la película que conseguiría

siete Oscar en 1993 narrando la vida de este industrial alemán que evitó la muerte

de 1.000 judios en los campos de concentración, Irena Sendler seguía siendo una

heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos

historiadores, ya que los años de oscurantismo comunista habían borrado su

hazaña de los libros de historia oficiales. Además ella nunca contó a nadie nada de

su vida durante aquellos años.

Sin embargo, en 1999 su historia empezó a conocerse y fue, curiosamente gracias

a un grupo de alumnos de un instituto de Kansas y a su trabajo de final de curso

sobre los héroes del Holocausto. En su investigación dieron con muy pocas

referencias sobre Irena, sólo había un dato sorprendente:

había salvado la vida de 2.500 niños

Cómo es posible que apenas hubiese información sobre una persona así?

Pero la gran sorpresa llegó cuando tras buscar el lugar de la tumba de Irena,

descubrieron que no existía porque ella aún vivía, y de hecho todavía vive.

Hoy es una anciana de 97 años que reside en un asilo del centro de Varsovia

en una habitación donde nunca faltan ramos de flores y tarjetas de agradecimiento

procedentes del mundo entero.






Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era católica , enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual manejaba los comedores comunitarios de la ciudad.

En 1942 los nazis crearon un ghetto en Varsovia e Irena horrorizada por las condiciones en que se vivía allí se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos.

Consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas.

Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controlaran el recinto.







Pronto se puso en contacto con familias a las que les ofreció llevar a sus hijos fuera del Gueto.

Pero no les podía dar garantías de éxito.

Era un momento horroroso, debía convencer a los padres de que le entregaran sus hijos y ellos le preguntaban: “¿Puedes prometerme que mi niño vivirá?”……

¿Qué se podía prometer cuándo ni siquiera se sabía si lograrían salir del gueto?






Las madres y las abuelas no querían desprenderse de sus hijos y nietos. Irena las entendía perfectamente, en aquel entonces, ella era madre, y de todo el proceso que ella llevaba a cabo con los niños, el más duro era el momento de la separación.

Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerlas cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

Cada vez que le ocurría algo así, luchaba con más fuerza por salvar a más niños.

Lo único cierto

era que los niños morirían

si permanecían en él.






Comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo lo que estaba a su alcance para esconderlos y sacarlos de allí: cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, sacos de patatas, ataúdes… en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Logró reclutar al menos una persona de cada uno de los diez centros del Departamento de Bienestar Social.

Con su ayuda, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole identidades temporarias a los niños judíos.
Irena vivía los tiempos de la guerra pensando en los tiempos de la paz. Por eso no le alcanzaba con mantener con vida a esos niños.

Quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales, sus familias.

Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

Apuntaba los datos en pedazos pequeños de papel y los enterraba dontro de botes de conserva bajo un manzano en el jardín de su vecino.

Allí aguardó sin que nadie lo sospechase el pasado de 2.500 niños… hasta que los nazis se marcharon.






Pero un día, los nazis supieron de sus actividades.

El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada.

En un colchón de paja de su celda, encontró una estampa ajada de Jesucristo. La conservó como el resultado de un azar milagroso en aquellos duros momentos de su vida, hasta el año 1979, en que se deshizo de élla y se la obsequió a Juan Pablo II.

Irena era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos; soportó la tortura y se rehusó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos.

Le rompieron los pies y las piernas además de innumerables torturas. Pero nadie pudo romper su voluntad. Así que fue sentenciada a muerte.

Una sentencia que nunca se cumplió porque camino del lugar de la ejecución, el soldado que la llevaba la dejó escapar. La resistencia le había sobornado porque no querían que Irena muriese con el secreto de la ubicación de los niños.

Oficialmente figuraba en las listas de los ejecutados, así que a partir de entonces, Irena continuó trabajando pero con una identidad falsa.






Al finalizar la guerra, élla misma desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2.500 niños que colocó con familias adoptivas.

Los reunió con sus parientes diseminados por todo Europa, pero la mayoría había perdido a sus familiares en los campos de concentración nazis.

Los niños sólo la conocían por su nombre clave: Jolanta.

Pero años más tarde cuando su historia salió en un periódico acompañada de fotos suyas de la época,varias personas empezaron a llamarla para decirla: “Recuerdo tu cara….soy uno de esos niños, te debo mi vida, mi futuro y quisiera verte….”






Su padre un médico, que falleció de tifus cuando ella era todavía pequeña, le inculcó lo siguiente:

“Ayuda siempre al que se está ahogando,

sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad.

Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad

que salga del corazón”

Irena tiene en su habitación cientos de fotos con algunos de aquellos niños sobrevivientes o con hijos de éllos.






Irena Sendler lleva años encadenada a una silla de ruedas, debido a las lesiones que arrastra tras las torturas sufridas por la Gestapo.

No se considera una heroína.

Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones.

“Podría haber hecho más,” dice siempre que se la pregunta sobre el tema.

“Este lamento me seguirá hasta el día que muera.”






“No se plantan semillas de comida.

Se plantan semillas de bondades.

Traten de hacer un círculo de bondades, éstas las rodearán y las harán crecer más y más”.

Irena Sendler

Abril 21, 2007

Archivado en: Solidariostotal, Uncategorized — hojiblanca @ 8:54 am

  A la espera…

Faltan 37 días…

13:07:20

 para Lunes de Pentecostés

 

¿QUÉ ES EL ROCÍO?

   

Pocas realidades de la vida y el comportamiento humano tienen tanta capacidad aglutinante como el hecho religioso y las manifestaciones festivas. Religiosidad y capacidad de alegría se funden en El Rocío, en torno a la maternal imagen de Nuestra Señora y lo que ella significa. Por ello, el hecho-Rocío implica de alguna manera variados y múltiples factores que han de contemplarse relacionalmente en profundidad si queremos alcanzar una correcta comprensión del fenómeno.

Rocío es, sobre todo y antes que otra cosa, una peculiar advocación mariana hecha tangible en una imagen entrañable; pero también, el resultado de una secular espiritualidad concreta en un lugar determinado que tiene un origen y un desarrollo histórico, cimentados en unas condiciones sociales cambiantes; encuentran su cauce a través de componentes devocionales y festivos que alcanzan su culmen en la romería anual de Pentecostés y otras celebraciones de diversa importancia. Todo ello ha ido cimentando unas manifestaciones artísticas, folklóricas, antropológicas y sobre todo religiosas. Componentes culturales, en suma, que no son sino la parte visible de un enorme “iceberg” que hunde en las aguas de una devoción secular su porción más ingente.

¿Qué es el Rocío?. Así, de entrada, queremos dejar clara la única contestación posible: El Rocío es la Virgen. La Romería, las Hermandades, la fiesta…, todo lo demás tiene su única explicación y su exclusivo sentido en esa y por esa Blanca Paloma que sintetiza los más profundos significados de la devoción mariana de nuestra tierra.

Sí. Es cierto que, como en todo hecho religioso, hay un pueblo detrás –delante- de la Señora de las Marismas. Pero Ella –sólo Ella- es el vínculo que, en los más esplendorosos momentos de gozo, de alegría sentida, de conmoción, de dudas o de tristeza, es capaz de transportar hacia el límite de lo divino, de inundar corazones de profundos sentimientos espirituales.

El Rocío es la Virgen. Lo repetiremos una y mil veces. Este es el Rocío intangible; el que no se puede ni se debe tocar ni cuestionar. Ante el que sólo cabe la veneración profunda o una respetuosa contemplación. Lo demás…, lo demás es poco o nada junto a la humilde María de Nazaret, Rocío de las Marismas. Lo demás, es cierto, es obra humana. Sujeta a defectos y errores que no nos corresponde calibrar. Por encima de ellos, ocho siglos de permanencia, aseguran la vigilante pupila celestial que vela, día a día, por ser signo de autenticidad y vida… Cosa bien distinta será que, todos y cada uno de los que nos sentimos prendados de esa serena belleza que representa la indescriptible hermosura, seamos capaces de llevar a cabo lo que constituye todo un ideal de vida: el ideal de la Madre sencilla, de la Mujer fuerte que afrontó todo tipo de adversidades… De Aquella que supo esperar por encima de toda desesperanza… En todo caso… En todo caso sabemos que Ella estará allí, en el bullicio o en la estrepitosa soledad de la Marisma para comprender nuestro dolido sentimiento y animar, con callada sonrisa, cada una de nuestras existencias.

Para el no conocedor de los temas rocieros, incluso para el que conozca El Rocío de manera superficial o anecdótica, la Romería, el lugar, el camino y todas las manifestaciones en torno a la Blanca Paloma, pueden quedar en una expresión festiva con tintes religiosos. Pero nada más lejos de la realidad: El Rocío nace hace cientos de años, en torno a una devoción mariana que cristaliza en el culto a la Imagen de Nuestra Señora. Nace como devoción, como demanda de protección y amparo a la Santísima Virgen, en los avatares de la existencia de los almonteños, y muy pronto, también, en la de los pueblos de los alrededores. Y es esta fe, sin más adjetivos, la que da lugar a la auténtica devoción rociera. La Virgen es el auxilio y fortaleza de los hombres frente a las calamidades, frente a los problemas de todos y cada uno… Expresión concreta de una de las más profundas y conmovedoras verdades mariológicas: su mediación ante Cristo Jesús, hermano entre los hombres y Dios del amor… Porque, para el auténtico rociero, la última conmoción del sentimiento la experimenta cuando sus ojos se detienen en el Pastorcito Divino, ofrecido en las manos amorosas de su Madre. Es la cristología sencilla de un pueblo sabio… Un pueblo que sabe ganarse el corazón de la Madre para llegar al corazón del Hijo.

A la Señora se vuelve la cara para pedir ayuda ante la necesidad… Pero también para agradecerle las alegrías. En todo caso, para aceptar su intercesión…, cualquiera que haya sido el resultado.

A la Señora se la hace venir a Almonte para que, más cerca, ampare a sus hijos… Y a la Señora se va en romería cada Pentecostés para sacarla en triunfo sobre los hombros rocieros y bajo la presencia vivificante del Espíritu Divino.

La devoción rociera se va después extendiendo: llegará a Sevilla, a Huelva, a los pueblos del entorno, y cada vez más lejos irá sembrando brotes, que harán surgir Hermandades que conserven y alienten el amor por María del Rocío.

Este es el hecho incontrovertible: El Rocío es la Virgen, y a Ella tienden y miran los rocieros. Que esta devoción se vive con alegría es indudable, porque es alegre encontrarse con los hermanos, porque es alegre comunicar con otros hombres cercanos y lejanos, que participan del común amor a la Señora; porque es alegre encontrarse cerca de la Virgen, visitarla, rezarle, hablar con Ella, llorarle, piropearla. Porque se va al Rocío a ver a la Virgen, a saludarla con la Hermandad, a cantarle alabanzas en el Rosario, a participar con ella en la Santa Misa. A verla navegar por las arenas en una procesión sobre hombros apretados en la jubilosa lucha de portar a María.

Esta alegría se siente desde que se inicia el camino –antes aún, desde los preparativos- viviendo día a día, momento a momento, cada hito rociero. Alegría que podrá transformarse en cante y baile, en copla y en contacto humano.

Todo lo demás… Que si hay copas… ¡Claro que las hay! Habrá fiesta y risas, -como habrá emociones y lágrimas- que a veces no tendrán nada que ver con el ambiente rociero; como habrá curiosos e incluso equivocados que vayan al Rocío sin más pretensión que una diversión, que por otra parte pueden encontrar en cualquier otro sitio. Pero esos no son rocieros ni su “rocío” es el Rocío.

            El rociero lleva su medalla por fuera y su Virgen por dentro y su peregrinar será siempre para llegar a los pies de la Señora. Y, desde antes, cuando al Rocío iban unos pocos de miles, hasta ahora, cuando las cifras de asistentes imponen, el fenómeno es el mismo. Al Rocío se va para estar con la Virgen, para darle culto y honrarla, porque, sin más circunloquios, El Rocío es la Virgen.

(www.pastoayreina.com)

Febrero 13, 2007

Archivado en: Solidariostotal — hojiblanca @ 2:32 pm

2600_animado.gifSÍ A LA ADOPCIÓN

La asociación Unidos por la Vida promueve un nuevo programa de adopción nacional

Redacción - 13/02/2007
Con el fin de erradicar la lacra del aborto, la asociación Unidos por la Vida promueve la adopción para defender el derecho a la vida de los más indefensos

La Asociación Unidos por la Vida ha abierto una lista para parejas que deseen optar por la adopción nacional de niños en riesgo de aborto.

La iniciativa forma parte de su proyecto de adopción, una alternativa al aborto que ofrece un cauce cívico a ese 65% de la población que, según barómetro del CIS de noviembre 2006, desea que el aborto sea sustituido por la adopción.

El Proyecto consiste en proponer una Ley de Acogimiento Familiar que desarrolle la Ley 1/96 de Protección de la Infancia desde la especialidad, para reformar el procedimiento de la adopción nacional, así como la creación de programas de acogimiento familiar específicos para mujeres con embarazos no-deseados, junto con otras medidas tendentes a eliminar los actuales impedimentos a la adopción como alternativa al aborto.

El proyecto cuenta con la adhesión de la Asociación Mensajeros de la Paz, Irene Villa (AVT), la decana de Ciencias Mónica López-Barahona, el catedrático de genética Nicolás Jouve de la Barreda, los escritores Fernando Sánchez-Dragó, Juan Manuel de Prada y Jesús Sánchez-Adalid, además de partidos políticos y plataformas ciudadanas.

Analisis Digital

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“No los matéis, dádmelos a mí”
Madre Teresa de Calcuta

 

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