“” La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.”"

Octubre 30, 2007

Que aburridos son los esposos !!!

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 9:38 am

Octubre 29, 2007

Un libro que nos puede ayudar pensar por libre

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 7:12 pm


Las mentiras del cambio climático

Por Jorge Alcalde

Este libro está lleno de mentiras y su autor es un fascista hijo de Bush. Lo primero es, ya se lo voy anticipando, parte de la probable respuesta que la lectura de estas páginas provocará en algunos grupos, sobre todo en los activistas del llamado ecoalarmismo. Lo segundo no es más que uno de los insultos reales que yo mismo he recibido cada vez que he hecho públicas informaciones contrarias a lo que Bjorn Lomborg llama la “letanía ecologista”.

No es para quejarse. Lomborg, el ecologista escéptico, el ex dirigente de Greenpeace que hoy reniega de los postulados ecoalarmistas, fue condenado casi al ostracismo científico tras la publicación de su primer libro, en el que ponía en duda que el deterioro del medioambiente fuese un problema prioritario para la Humanidad. Tuvo que someterse a un juicio por supuesta deshonestidad científica (que, por supuesto, ganó), recibió el desaire de muchos de sus compañeros, fue amenazado, contempló cómo activistas ecologistas reventaban sus conferencias lanzándole tartas a la cara.

Otros escépticos han corrido similar suerte. Martin Durkin, autor del documental El gran timo del calentamiento global, recibe miles de cartas ominosas, incluyendo algunas que le desean la muerte más terrible entre dolores provocados por el cáncer de colon. Docenas de científicos que critican las conclusiones del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) padecen serias dificultades para encontrar financiación para sus proyectos y son denominados “negacionistas” por los medios y por sus compañeros. Más de una firma autorizada ha tenido que presentar su dimisión como autor del IPCC, asqueada por la deriva política de la institución, a pesar de que ello supone cercenar de pleno sus aspiraciones científicas. Todos aquellos que se han atrevido, simplemente, a sospechar que en la ciencia del cambio climático existen todavía demasiadas incertidumbres ven cómo sus trabajos son inmediatamente puestos en duda y se les acusa de investigar bajo sueldo de las grandes compañías energéticas.

[...]

Es probable que las docenas de científicos que vierten sus opiniones en las páginas de este libro y los centenares que opinan como ellos estén equivocados. En cualquier caso, no merecerían el trato que se les da: sospechosos de ser radicales negacionistas, condenados a investigar por libre, aislados de los medios de comunicación, que sistemáticamente prefieren ofrecer informaciones en una sola dirección, más “ortodoxa”…

Pero también es posible que no estén equivocados, o al menos que no lo estén del todo. Es posible que, simplemente, estén pagando el precio de ser escépticos en una disciplina (la ciencia sobre el calentamiento global) en la que el escepticismo está penado.

[...]

Pocos asuntos científicos se han vuelto tan viscerales como el del cambio climático. Pocos mueven tales cantidades de dinero, reciben la atención de personalidades de tamaño brillo, suscitan pasiones tan cercanas a la emoción, a la causa política, a la profesión de fe. Muchos, la mayoría, de los científicos que son tachados de negacionistas ni siquiera niegan la existencia de un calentamiento global antropogénico. Pero se les condena por no poner sus cerebros al servicio de la acción política (en este caso la acción política es la defensa del Protocolo de Kyoto, un esfuerzo global sin precedentes), por preferir la cautela o por defender que existen otras vías más eficaces para mejorar el medio ambiente.

En este entorno, la hipérbole se ha convertido en moneda de cambio. El lenguaje científico, obligadamente parsimonioso, se ha vuelto combativo: se ha polarizado, “trincherizado”. Y los que debieran ser datos asépticos, refutables, objetivos, hoy se tornan venablos arrojadizos. La matemática en el mundo del clima ha dejado de ser una herramienta para convertirse en un argumento.

Pero es imprescindible separar la hipérbole de la realidad si no queremos correr el riesgo de estar cometiendo un error de proporciones históricas. Es necesario advertir que, cuando el IPCC dice que el mundo se calentará 5,8 grados en los próximos cien años, no es más que un probable escenario de las docenas de posibilidades que manejan los científicos. Que, en realidad, el IPCC se niega a realizar predicciones climáticas y nos sirve sólo modelos informáticos de toda índole basados en la cuidadosa selección de los datos de partida y, según han denunciado algunos de sus miembros, profundamente sesgados.

Es imprescindible que se sepa que en los propios informes del IPCC (el texto único en el que se basan el Protocolo de Kyoto y todo el movimiento pancontinental en torno al clima) es imposible encontrar datos que demuestren que el calentamiento global va a producir descensos en la producción de alimentos, aumentos en la frecuencia de las tormentas o huracanes, mayores prevalencias de enfermedades tropicales como la malaria, desplazamientos humanos consistentemente más graves de los que hoy provocan las hambrunas, las sequías y las guerras. Nada de esto está en los informes del IPCC, y sin embargo aparece reseñado en los medios de comunicación y en las agendas de los políticos como un mantra grabado a fuego: el calentamiento global es hoy ya culpable de todo, desde la explosión de enfermedades hasta la caída de puentes.

Leonardo DiCaprio.Convertido en la nueva bandera de acción global, el cambio climático pasa por ser el tema más “cool” de la política del siglo XXI. Situarse en las filas del ecologismo hoy no sólo nos confiere cierta pátina contestataria (contra las multinacionales, la globalización y los Estados Unidos), sino que parece profundamente solidario. Y nadie duda de las buenas intenciones de muchas organizaciones que promueven la causa ecologista bajo alguna de estas premisas. Pero el “encantamiento” generalizado ante el asunto parece impedir una visión más profunda.

Lo verdaderamente alternativo es tratar de mantener la cabeza fría y escéptica ante la ola pro cambio climático. Las verdades más incómodas son las que no coinciden con la visión ortodoxa del IPCC. Lo que ciertamente es global y multinacional, lo que está más de moda y es más políticamente correcto, es defender la teoría antropogénica del calentamiento de la Tierra. Sin embargo, lo menos progresista es defender el Protocolo de Kyoto. Nada hay más alejado de la plausible intención de solidarizarse con los países más pobres que el indolente ejercicio de mirarse el ombligo que supone el activismo ecologista. Alguien dijo que el ecologismo es un juguete con el que sólo pueden jugar los niños ricos. Quizás sea injusta la frase, pero en buena parte responde a una realidad que puede constatarse viajando: mientras Leonardo DiCaprio, Al Gore o George Clooney se suman a la causa verde, en los países más pobres del planeta Greenpeace no puede hacer nada: allí necesitan más a Médicos sin Fronteras.

Paradójicamente, invertir las ingentes cantidades de dinero que el cumplimiento del Protocolo de Kyoto exige sólo servirá para mejorar un poco las cosas en los países más ricos. Cualquier análisis económico demuestra que será mucho más caro reducir las emisiones de CO2 que invertir en que los países del Tercer Mundo sean capaces de adaptarse a los efectos del cambio climático (si es que éste se produce). El efecto de Kyoto sobre el clima, incluso en el caso de que todos los países firmantes lo cumplan a rajatabla, será minúsculo: en el mejor de los casos, se pospondrá el aumento de las temperaturas unos seis años. Según todos los modelos macroeconómicos, la puesta en marcha del Protocolo de Kyoto costará entre 150.000 y 350.000 millones de dólares al año. Ésa es la cantidad de dinero que tendremos que pagar para “comprar” seis años de margen nada más, para conseguir que el aumento de temperaturas del peor de los escenarios del IPCC llegue en 2106 en lugar de en 2100.

Ese dinero, inevitablemente, tendrá que serle hurtado a otros proyectos de ayuda a los países menos favorecidos. Con mucho menor esfuerzo, podríamos intentar que estos países mejoraran sus infraestructuras, su sanidad, su régimen de libertades, sus recursos, y se pertrecharan de mejores herramientas para combatir los efectos del aumento de temperaturas, si se produce. Sin embargo, países como España, que a duras penas puede soñar con llegar a cumplir sus compromisos de ceder el 0,7% de su PIB a ayuda efectiva al Tercer Mundo, se embarcan en la firma de un costosísimo (y para muchos inútil) Protocolo de Kyoto (que, dicho sea de paso, tampoco va a cumplir).

Algunos datos advierten que el dinero que tendría que invertir sólo Estados Unidos para converger con los recortes de CO2 impuestos en Kyoto sería suficiente para dotar de agua salubre a todos los ciudadanos del planeta. ¿Cómo es posible, sin embargo, que el calentamiento global haya calado de tal modo en las conciencias de los políticos y los ciudadanos del mundo rico hasta convertirlo en la “mayor amenaza para Humanidad”, en palabras de Al Gore?

El propio informe del IPCC en 2001 tiene la clave: “Debemos fomentar la atención de los profesionales de los medios de comunicación sobre la necesidad de recortar las emisiones de CO2 y sobre el papel de la prensa en la divulgación de la idea de que modificar nuestros estilos de vida y aspiraciones puede ser una manera efectiva para provocar un cambio cultural a mayor escala”.

El calentamiento de la Tierra, evidentemente, ha terminado por convertirse en catalizador de una idea más ambiciosa, en motor de cambio social a gran escala. Algo que ha sido entendido a la perfección por los grupos políticos de la izquierda. Es la nueva revolución silenciosa.

¿Hay algo de malo en ello? Por supuesto que no. Pero desde los ojos de un científico debería quedar claro que hemos depositado la palabra de la ciencia, la portavocía de miles de investigadores (climatólogos, paleontólogos, geólogos, físicos, químicos, informáticos, estadísticos…) que trabajan buscando una pista sobre el devenir futuro del clima, en una sola organización con una vocación de influencia política sólo parcialmente declarada.

En realidad, es imposible ya saber si los defensores de Kyoto realmente quieren combatir el calentamiento (es decir, posponerlo sólo seis años al coste antes mencionado) o tienen en su agenda otros intereses políticos más ambiciosos.

De ser así, estarían en su derecho, por supuesto. Pero quizás también estén los pensadores escépticos en el suyo de reseñar que el esfuerzo que supone un pequeño retraso en el aumento de temperaturas podría dedicarse más efectivamente a la solución de otros problemas realmente graves. O de insistir en que la acción política sin precedentes que se propone no cuenta con el cacareado consenso científico. O en reseñar las lagunas que los modelos informáticos ofrecen para predecir correctamente el clima. O en advertir que la incidencia de la variabilidad natural sobre el calentamiento está siendo poco estudiada por el IPCC. O en criticar a los medios de comunicación que sistemáticamente culpan de cualquier catástrofe meteorológica al cambio climático. O en mirar con escepticismo la “moda de lo verde”…

En este libro el lector no va a encontrar muchas respuestas. No es un libro de tesis científicas ni una propuesta de explicación de los fenómenos de la naturaleza. Es el resultado de centenares de contactos con el trabajo de docenas de expertos de todo el mundo que muestran en mayor o en menor grado su escepticismo ante los postulados del IPCC. Los hay que directamente niegan la existencia de un cambio climático. Los hay que aseguran que el cambio climático es real pero que es imposible demostrar que el culpable sea el hombre, a través de su emisión de gases de efecto invernadero. Los hay incluso que creen que efectivamente el clima está cambiando y el responsable es el ser humano, pero advierten que la acción política y científica se ha vuelto ciertamente histérica y se preocupan por el grado de sectarismo y gregarismo que envuelve al tema, que impide la correcta toma de decisiones.

Sólo hay algo que les une: son escépticos y, por lo tanto, las están pasando canutas.

Estas páginas forman parte de todo un caudal de opinión “ecológicamente incorrecta” que, a pesar de estar sólidamente respaldada por la ciencia, no encuentra apenas espacio en los medios de comunicación. (…) Si no queremos que una dictadura ecológica asfixie nuestras libertades y cercene las posibilidades que tienen los países menos desarrollados de progresar, debemos prestar más atención a los científicos y analizar muy cuidadosamente lo que divulgan ecologistas y medios de comunicación sobre el cambio climático.

En una de sus últimas obras, Les mots, Jean-Paul Sartre hace repaso de sus primeros diez años de vida y recoge sus recuerdos sobre los miembros de su familia. De su abuela dice: “Ella no creía en nada. Sólo su escepticismo le impedía ser atea”… Pues eso.

NOTA: Este texto es un fragmento editado del prólogo del libro de JORGE ALCALDE LAS MENTIRAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO, que acaba de publicar la editorial Libros Libres

La Piedad e Miguel Angel

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 9:22 am

Doumental .Bioética y Dereho I

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 8:13 am

Octubre 24, 2007

Siembra de amor

Archivado en: superación — hojiblanca @ 9:57 pm

Muy bueno !!

Octubre 23, 2007

Lucía y las vocales

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 10:04 am

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La famosa escritora española Lucía Echevarría, ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista, que“murciélago” era la única palabra en el idioma español que contenía las cinco vocales.

Un lector, José Fernando Blanco Sánchez,Envía la siguiente carta al periódico ABC,Para ampliar su conocimiento.

Carta al director del diario ABC:

Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría

Diciendo que,“murciélago” es la única
palabra en el idioma español que contenía las cinco vocales.

Mi estimada señora, piense un poco y controle su “euforia”. Un ” arquitecto”, “escuálido”, llamado “Aurelio “ o
“Eulalio”, dice que lo más “auténtico” es tener un “abuelito”
que lleve un traje “reticulado” y siga el “arquetipo” de aquel viejo “reumático” y “repudiado”, que “consiguiera” en su tiempo, ser “esquilado” por un “comunicante”, que cometía “adulterio” con una “encubridora” cerca del “estanquillo”,
sin usar “estimulador”.
Señora escritora, si el “peliagudo” “enunciado” de la “ecuación” a deja ” irresoluta”, olvide su “menstruación” y piense de modo “jeraárquico”
No se atragante con esta “perturbación”,que no va con su “milonguera” y “meticulosa ” “educación”.

Y repita conmigo, como diría Cantinflas:

¡Lo que es la falta de ignorancia!

Octubre 22, 2007

EL FAJIN DE LA MACARENA

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 8:53 am

 

 

 

 

EL FAJIN DE LA MACARENA 

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El faj�n de la Macarena

ANTONIO BURGOS

 

 

 

 

VAMOS a no tocarla. No moverla, que es peor. Me refiero a esa goma de borrar la Historia que llamar suelen Memoria, pero que es Amnesia o Manipulación, aplicada a las cofradías. Vamos a dejar a la Esperanza con su fajín, porque Ella es capitán general del sentimiento de los sevillanos. Vamos a dejar a San Gonzalo con su nombre y a Santa Genoveva con el suyo. Vamos a dejar la Victoria y Paz del Porvenir por el Parque…

Porque como empiecen a querer que a las cofradías les jumee el taco con la dichosa Memoria Histórica, vamos a tener que empezar a poner sobre la mesa toda, pero absolutamente toda la Historia. Unos señores que no conocen nada de la Historia de Sevilla y mucho menos de las agitaciones sociales de la II República y de los breves días de tiros de la Guerra de España tras el levantamiento del 18 de julio, quieren hacernos creer ahora que las cofradías son poco menos que las vencedoras del conflicto incivil. Cuando fueron justamente lo contrario: las víctimas. Víctimas de los incendios intencionados de edificios religiosos, que empezaron en Sevilla pocas semanas después de la proclamación del 14 de Abril y que culminaron en una primera etapa con la huelga general revolucionaria de julio de 1931, cuando el Gobierno de la República (ojo, el Gobierno legal de la República, no unos fachas de brillantina y bigotito) tuvo que bombardear Casa Cornelio, junto al Arco de la Macarena, para imponer la ley y el orden. Como las cofradías siguieron luego siendo víctimas de incendios criminales como el reiterado de San Julián, que ardió varias veces hasta las llamas finales de julio de 1936, que no fueron, como se nos quiere hacer creer ahora, a causa del cortocircuito de unos cables pelados, vamos, que la instalación estaba en muy mal estado.

Si se trata de Memoria Histórica, vamos a poner sobre la mesa todo lo que les destruyeron a las cofradías de Sevilla de 1931 a 1936. Vamos a meterle el lápiz a eso y a indemnizarlas. Vamos a exigir reparación en la demagógica ventanilla donde ahora se cobran daños y perjuicios por aquellas barbaridades. Si vamos a tirar de Memoria Histórica, vamos a hacer el censo de cofradías que en los incendios revolucionarios perdieron sus imágenes titulares, su patrimonio procesional, sus altares, sus archivos. No quiero citar cofradías que están en la mente de todos para no hacer lo mismo que ellos: reabrir heridas que estaban más que cerradas con la reconciliación de la Constitución que nos trajo Su Majestad. Pero sí poner un ejemplo. Cuando los rojos (sí, he dicho los rojos, ¿pasa algo?) le metieron fuego a San Roque en 1936, las llamas consumieron el milagroso Cristo de San Agustín, imagen legendaria de la devoción sevillana a la que la ciudad imploraba en siglos pasados ante amenazas de epidemias y riadas. ¿Quién le paga ahora a la cofradía de San Roque, que tiene entre sus advocaciones al Santo Crucifijo de San Agustín, el valor material, histórico, sentimental y devocional de aquella imagen destruida por la saña de la persecución religiosa?

Y si vamos a poner sobre la mesa la Memoria Histórica digo yo que tendremos también que considerar la calidad humana de los milicianos que trataban de oponerse al levantamiento, y que en vez de enfrentarse valientemente a las tropas sublevadas se dedicaron cobardemente a quemar iglesias. Pero no iglesias del centro burgués, sino parroquias de sus propios barrios obreros, donde estaban los popularísimos Cristos y Vírgenes a los que rezaban sus propias madres. Unos milicianos que en vez de luchar contra las armas rebeldes en la Plaza Nueva se dedican a quemar la Piedad de Santa Marina y las imágenes de la cofradía de los Gitanos, por poner sólo dos de las más populares, creo que ya tienen hecho el juicio moral de la Historia.

Así que vamos a dejar en esta bendita reconciliación constitucional el fajín de la Macarena, porque como sigamos así vamos a tener que decir que a la imagen de la Esperanza no la quemaron los rojos gracias a que unos hermanos la sacaron de San Gil en un cajón y la escondieron en la calle Orfila. Y afirma una leyenda que, antes de ocultarla, la Virgen pasó una noche en un corral de vecinos, acostada en la cama de una sala y alcoba, como una muchacha del barrio. Como si fuera lo que realmente era y gracias a su Hijo Dios sigue siendo: la bendita Niña de San Gil.

FANDANGOS ROCIEROS

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 7:29 am

FANDANGOS A LA VIRGEN DEL ROCIO

I
Y bendita te llamó
un ámgel vino a tu casa
y Bendita te llamó
luego al correr de los tiempos
Rocío t ellamo yo
¡Reina de mi pensamiento!

Rocío, Pastora, de Almonte, Paloma.

II
No tiene comparación
una noche en el Rocío
no tiene comparación
aunque llueva o haga frío
tu Ermita siempre está llena
¡Madre mía del Rocío!

Rocío, Pastora, de Almonte, Paloma.

III
Aquél que venga al Rocío
y no te ha visto salir
no sabe lo que es bonito
cuando te sacan a Tí
¡los almonteños tus hijos!

Octubre 21, 2007

Una história silenciada

Archivado en: Solidariostotal, algunascosas — hojiblanca @ 9:10 pm

 

IRENA SENDER LA MADRE DE LOS NIÑOS DEL HOLOCAUSTO

 

Mientras la figura de Oscar Schindler era aclamada por medio mundo gracias

a Steven Spielberg que se inspiró en él para hacer la película que conseguiría

siete Oscar en 1993 narrando la vida de este industrial alemán que evitó la muerte

de 1.000 judios en los campos de concentración, Irena Sendler seguía siendo una

heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos

historiadores, ya que los años de oscurantismo comunista habían borrado su

hazaña de los libros de historia oficiales. Además ella nunca contó a nadie nada de

su vida durante aquellos años.

Sin embargo, en 1999 su historia empezó a conocerse y fue, curiosamente gracias

a un grupo de alumnos de un instituto de Kansas y a su trabajo de final de curso

sobre los héroes del Holocausto. En su investigación dieron con muy pocas

referencias sobre Irena, sólo había un dato sorprendente:

había salvado la vida de 2.500 niños

Cómo es posible que apenas hubiese información sobre una persona así?

Pero la gran sorpresa llegó cuando tras buscar el lugar de la tumba de Irena,

descubrieron que no existía porque ella aún vivía, y de hecho todavía vive.

Hoy es una anciana de 97 años que reside en un asilo del centro de Varsovia

en una habitación donde nunca faltan ramos de flores y tarjetas de agradecimiento

procedentes del mundo entero.






Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era católica , enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual manejaba los comedores comunitarios de la ciudad.

En 1942 los nazis crearon un ghetto en Varsovia e Irena horrorizada por las condiciones en que se vivía allí se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos.

Consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas.

Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controlaran el recinto.







Pronto se puso en contacto con familias a las que les ofreció llevar a sus hijos fuera del Gueto.

Pero no les podía dar garantías de éxito.

Era un momento horroroso, debía convencer a los padres de que le entregaran sus hijos y ellos le preguntaban: “¿Puedes prometerme que mi niño vivirá?”……

¿Qué se podía prometer cuándo ni siquiera se sabía si lograrían salir del gueto?






Las madres y las abuelas no querían desprenderse de sus hijos y nietos. Irena las entendía perfectamente, en aquel entonces, ella era madre, y de todo el proceso que ella llevaba a cabo con los niños, el más duro era el momento de la separación.

Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerlas cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

Cada vez que le ocurría algo así, luchaba con más fuerza por salvar a más niños.

Lo único cierto

era que los niños morirían

si permanecían en él.






Comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo lo que estaba a su alcance para esconderlos y sacarlos de allí: cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, sacos de patatas, ataúdes… en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Logró reclutar al menos una persona de cada uno de los diez centros del Departamento de Bienestar Social.

Con su ayuda, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole identidades temporarias a los niños judíos.
Irena vivía los tiempos de la guerra pensando en los tiempos de la paz. Por eso no le alcanzaba con mantener con vida a esos niños.

Quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales, sus familias.

Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

Apuntaba los datos en pedazos pequeños de papel y los enterraba dontro de botes de conserva bajo un manzano en el jardín de su vecino.

Allí aguardó sin que nadie lo sospechase el pasado de 2.500 niños… hasta que los nazis se marcharon.






Pero un día, los nazis supieron de sus actividades.

El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada.

En un colchón de paja de su celda, encontró una estampa ajada de Jesucristo. La conservó como el resultado de un azar milagroso en aquellos duros momentos de su vida, hasta el año 1979, en que se deshizo de élla y se la obsequió a Juan Pablo II.

Irena era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos; soportó la tortura y se rehusó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos.

Le rompieron los pies y las piernas además de innumerables torturas. Pero nadie pudo romper su voluntad. Así que fue sentenciada a muerte.

Una sentencia que nunca se cumplió porque camino del lugar de la ejecución, el soldado que la llevaba la dejó escapar. La resistencia le había sobornado porque no querían que Irena muriese con el secreto de la ubicación de los niños.

Oficialmente figuraba en las listas de los ejecutados, así que a partir de entonces, Irena continuó trabajando pero con una identidad falsa.






Al finalizar la guerra, élla misma desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2.500 niños que colocó con familias adoptivas.

Los reunió con sus parientes diseminados por todo Europa, pero la mayoría había perdido a sus familiares en los campos de concentración nazis.

Los niños sólo la conocían por su nombre clave: Jolanta.

Pero años más tarde cuando su historia salió en un periódico acompañada de fotos suyas de la época,varias personas empezaron a llamarla para decirla: “Recuerdo tu cara….soy uno de esos niños, te debo mi vida, mi futuro y quisiera verte….”






Su padre un médico, que falleció de tifus cuando ella era todavía pequeña, le inculcó lo siguiente:

“Ayuda siempre al que se está ahogando,

sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad.

Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad

que salga del corazón”

Irena tiene en su habitación cientos de fotos con algunos de aquellos niños sobrevivientes o con hijos de éllos.






Irena Sendler lleva años encadenada a una silla de ruedas, debido a las lesiones que arrastra tras las torturas sufridas por la Gestapo.

No se considera una heroína.

Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones.

“Podría haber hecho más,” dice siempre que se la pregunta sobre el tema.

“Este lamento me seguirá hasta el día que muera.”






“No se plantan semillas de comida.

Se plantan semillas de bondades.

Traten de hacer un círculo de bondades, éstas las rodearán y las harán crecer más y más”.

Irena Sendler

Octubre 17, 2007

Una história de amor y superación

Archivado en: superación — hojiblanca @ 8:21 pm

PRIMERO LEE PARA QUE PUEDAS ENTENDER EL VIDEO.

Esta historia es de un padre Australiano que realizaba todos los años el Ironman de Australia y su mayor ilusión era competir a lado de su hijo esta prueba.El niño nació con parálisis cerebral.

El padre (de aproximadamente 60 años) nunca vio la situación de su hijo como obstáculo ¡¡.

Entrenó muy fuerte varios años con su hijo hasta que llego la hora: Inscribió a su hijo y a él al Ironman de Australia.

Esta es una prueba para gente grande….!!!

Realmente gente con mentalidad ganadora, ejemplar y con convicciones
muy fuertes . Terminar el Ironman es algo sensacional a nivel mundial.

Para darles una idéa, la prueba esta compuesta por tres partes
comenzando casi siempre al amanecer:

1.- Nadar en el mar o lago unt ramo de 4 kms (con el frío de la mañana)

2.- Salir de nadar y tomarla bicicleta de ruta y recorrer untrayecto de 180 kms ininterrumpidos, con subidas y bajadas muy pesadas.

3.- Terminanda la ruta con bicicleta ,sigue con un maratón de 42.5 kms.Hasta finalizar

Es una prueba agotadora físicamente, pero sobre todo mental.

Los campeones del mundo lo hacen en 8 horas 15 minutos aproximadamente. Uno de los tantos que compitieron ( un Mexicano )- terminó su primer Ironman de Australia con un tiempo de 12horas 8 minutos ininterrumpidos,logrando terminar.

El padre de la historia ,lo terminó en casi 17 horas.LLegando a una hora, en que las autopistas circuitos, etc. se abren para el transito de loslugareños y continuar la vida como cualquier otro día, pero en este caso, al ver la prueba y quien la estaba ejecutando, la dejaron cerradas hasta que la terminaran por completo, se les hizo de noche!
Ver el vídeo porque merece la pena

A mis hijos y amigos (de generación )

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 9:28 am

Octubre 15, 2007

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 8:18 am

Octubre 11, 2007

12 de Octubre : Día del Pilar y de la Hispanidad.

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 7:39 am

Felicidades a las Pilares !!!

Buén día de La Hispanidad !!

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.

Oh Virgen del Pilar, Reina y Madre. España y todas las naciones hispanas reconocen con gratitud tu protección constante y esperan seguir contando con ella.

Obténnos de tu Hijo fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Queremos que en todos los instantes de nuestra vida sintamos que tu eres nuestra Madre.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.



 


 

Octubre 10, 2007

Es cuestión de tiempo…lo que fuistes alguna vez

Archivado en: algunascosas — hojiblanca @ 8:05 pm

Octubre 5, 2007

Unete juntos podemos

Archivado en: Nocuestanada y valemucho — hojiblanca @ 2:21 pm

Unete,juntos podemos
Free Burma!

Únete para denunciar a los tiranos birmanos. Un post en cada blog para denunciar la brutalidad de la dictadura comunista en Birmania. Para sumarse a la iniciativa, copia uno de los banners que se encuentran en este vínculo. Miles de blogs se han sumado, tú también puedes ser otro de ellos. Siguen las persecuciones, detenidos, violaciones a los derechos humanos por parte de esta junta militar opresora y criminal. Martha Colmenares
Todo sobre Birmania en mi blog
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